Cada segundo domingo de mayo, festejamos en el Ecuador y en muchos países alrededor del mundo el día de la Madre. Un día especial, dedicado a compartir con esos seres incondicionales que nos dieron la vida y quienes se encargan de formarnos con sus consejos y cuidados diariamente, sin importar si somos pequeños o ya todos unos adultos.

Si bien, esta fiesta nace en la antigua Grecia como una celebración a la diosa Rhea, madre de todos los dioses, por traerlos a la vida; en la actualidad, este agasajo a nuestra progenitora ha continuado, se ha adaptado a la cultura de cada región y mantiene el mismo objetivo: celebrar su amor maternal incondicional.

Este es el motivo entonces, por el cual todos queremos sorprender a nuestras madres con algo especial y diferente, algo que la haga sentir tan única y feliz como ella nos hace sentir a nosotros cada día.

Al llegar las vísperas de mayo inicia la feroz búsqueda por encontrar ese tesoro escondido, el regalo perfecto para ese ser tan especial pero tan complejo: mamá.

Te has preguntado si todos estos años, ¿hemos hecho feliz a mamá?

En la búsqueda de un regalo físico puede que dejemos de lado el verdadero objetivo de este día, hacerla sentir bien y recordarle lo valiosa e importante que es para nosotros.

Olvidemos el rol que ella cumple como ama de casa, líder de hogar, trabajadora y ciudadana, y pensemos en el ella como mujer y como ser humano, cargada de emociones, gustos, sueños y anhelos personales, muchos cumplidos y otros que se han quedado en el camino como sacrificio para que sus hijos puedan cumplir los suyos.

Por eso, si aún estás pensando en el regalo ideal para ella y realmente quieres sorprenderla, aquí te dejamos algunas opciones que puedes considerar para tocar su corazón:

Un pedacito de sus recuerdos

Si quieres hacerla feliz nada mejor que evocar una sonrisa de su pasado, dale algo qué siempre la ha llenado de alegría y emociones positivas. Piensa, ¿qué le gustaba cuando era niña? ¿cuál era su dulce favorito o el juguete que más quería? ¿cuál era ese lugar de la ciudad del que siempre habla en sus historias y qué le encantaba visitar?

Revive un momento mágico qué la hizo feliz y crea nuevos recuerdos, pero ahora de la mano de su familia.

Incentiva su pasión

No hay duda que todas nuestras madres son grandes artistas y cada una tiene un talento especial qué nos hace verlas y admirarlas cuándo ponen en práctica esos dones mágicos qué les dio la vida.

Apoya a tu madre en lo que le gusta hacer, desarrolla sus pasiones y motívala para que siga dando lo mejor sí misma. Si a ella le gusta la lectura, tejer, hacer deporte o las artes plásticas, por ejemplo, obséquiale un detalle que le haga recordarte mientras realiza la actividad que más ama.

Nunca es tarde para cumplir sus sueños

Lo mejor de esta fecha especial es que puede ser la ocasión ideal para cumplir un sueño y devolverle a tu madre todo el amor y el esfuerzo qué ha tenido contigo, y qué mejor que ayudarla a cumplir una meta, un deseo anhelado que no ha logrado realizar.

Un viaje en avión o en tren por primera vez, visitar la playa o las montañas o simplemente sentarse a ver el atardecer pueden ser detalles que marquen la vida de tu madre y pueden acoplarse a cualquier tipo de presupuesto. Todo depende de tu creatividad.

Un detalle familiar

Sí lo tuyo es dar un regalo, te gusta armar el obsequio y entregarlo con todo amor a mamá, considera como una opción darle una foto familiar, una imagen en la que estén todos sus seres queridos y le recuerden qué la respaldan y es amada.

Participa con todos en familia y escriban cada uno detrás de la foto, unas pequeñas palabras que resalten todos sus atributos y la hagan sentir especial.

Alimenta su corazón

Cocina para ella, pero hazlo en familia. Participa de sus recetas y une su sazón a la tuya.

Dicen que los mejores regalos son esos que te llenan la barriga y el corazón, por eso una gran opción es invitarla a comer en familia. De ser posible y si tus habilidades lo permiten, cocina para ella y hazla participe de tus recetas, es un momento perfecto para que unas su sazón a la tuya.

Compartan en la mesa en familia rememorando esos momentos que los hacen felices, escúchala y conversa sobre sus necesidades y emociones. Finalmente, por ningún motivo le permitas lavar la vajilla.

Haz algo con tus manos

¿Recuerdas cuando preparabas tu obra de arte en la escuela con bolitas de papel y algodón?  Esos regalos eran significativos y especiales pues reflejaban nuestro esfuerzo por sorprender a mamá y aún, puedes hacerlo.

Hacer un regalo con tus propias manos no es una mala idea pues ahora conoces tus habilidades “fuertes” y puedes ponerlas en práctica: Escríbele una canción o un poema, has una presentación con fotografías y frases de cariño, prepara un espectáculo cómico para la familia o hazle un video de tik tok.

Dale tranquilidad y seguridad

Un seguro de vida es un regalo que sale del corazón. Muéstrale a mamá cuanto te interesa su bienestar, seguridad y sobre todo su tranquilidad. Dale la paz que ella ha estado anhelando toda su vida y asegúrala. Proteger a tu madre es el acto de amor más noble y ella por supuesto, valorará mucho que los papeles hayan cambiado y ahora, seas tú quien pueda cuidar de ella. Conoce las opciones y promociones especiales que Equivida de Seguros Equinoccial te puede ofrecer.

Recuerda que más allá del regalo, compartir con ella es lo más importante.